jueves 16 de diciembre de 2010

Y bah pamplinas para todos!!!!

Estamos en época de fiestas y eso la verdad me preocupa. No sólo por que coincidan tantas fiestas religiosas en las mismas fechas y algunas sean simplemente creadas por contextos equívocos que interpreto como la expresión mas descarada del racismo (me refiero al Kwanza). Pero sobre todo me preocupa por que he notado que cada vez me siento mas alejado emocionalmente de mi familia, y el primer síntoma: les dí regalos mas caros este año.

Como la mayoría de la gente, no puedo evitar ser parte del sistema, y ahora que el trabajo y el estudio me ocupan mas que nunca, mi relación con la gente que debería ver a diario va mejor que nunca: esta por dejar de existir o importar. Con trabajos me hablo con mi hermno que trabaja en el mismo lugar que yo y con mis padres es solo escuchar su competencia a ver quien está mas enfermo y cual puede desesperar mas a los que le rodean. No nos peleamos, pero nos ignoramos bastante.

Eso sin contar con que en cuanto a espiritualidad, aunque yo me siento en paz con mis creencias, hay un ambiente en el aire de completo laicismo. En los medios públicos me parece apropiado. Pero en mi casa abundan los símbolos comerciales de la navidad plastificada: Santa Clos, muñecos de nieve, flores de nochebuena, dulces en forma de bastón y cosas así. Coincidentemente acabo de terminar el libro "Los evangelios para sanar" de Alejandro Jodorowsky. Y es lo mas cercano que he visto a celebrar la navidad recordando que conmemora el nacimiento de Jesus. Ni lo he escuchado mencionar. Ni un nacimiento, ni una pastorela ni nada salvo los miles de especiales navideños de las caricaturas y comerciales de juguetes que ya constituyen la tradición decembrina mas respetada, incluso debo decir con todo respeto que me encanta que sigan usando a Mario Castañeda y Carlos Segundo en los comerciales de Fisher Price y Matchbox respectivamente.

Estoy como Charlie Brown, simplemente no encuentro la navidad. Los valores de generosidad tan alentados en las historias navideñas en películas y caricaturas me parecían bien. Pero se manejan en un entorno de consumo. Los de mantener cerca a la familia siempre tienen que ver con la familia nuclear. En tanto que el resto siguen tan mordaces como siempre. En mi caso no soporto estar en la misma casa con muchos miembros de la familia por parte de mi padre. Y es algo mutuo. Y soportarlos hipócritamente no me parece "navideño".

Ya no veo a los niños jugando o rompiendo piñatas, ni en las fogatas que siguen siendo lo mas común en las colonias lo qeu se ve es el ya super tradicional Alcohol. Como todo, ya esta época es un pretexto mas para beber hasta vomitar, y ni siquiera tratan ya de hacerlo mas divertido.

Esta entrada es mas una queja sin mucho sentido que una reflexión, pero la verdad necesito que ésto esté aquí para recordarme que siento esto cuando llegue el fatídico día que el sistema social me absorba por completo y ande por ahí diciendo que dsifruto todo eso.

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